Veamos Josué capítulo 1 verso 8:
“Nunca se apartara de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditaras en él para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito por qué entonces harás prosperar tu camino y todo te saldrá bien”.
Para este tiempo la palabra de Dios nos enseña que el pueblo de Israel está a punto de entrar a la tierra prometida, toda la promesa de Dios acerca de esta tierra está por cumplirse, Dios les ha llevado en el desierto 40 años caminando, pero, todo ese tiempo, todos esos 40 años aún a punto de entrar a la tierra prometida, Dios les está repitiendo, les está diciendo: “Nunca se apartara de tu boca este libro de la ley, guarda sus mandamientos, has conforme a todo lo que está escrito porque vas a prosperar, tu camino va a ser diferente porque vas a entrar en un momento y en un lugar donde todas las cosas te van a salir bien.
Dios les da esta promesa porque en el desierto no todo les estaba saliendo bien, cualquier cosa que ellos hacían en el desierto nada de ello les salía bien, pidieron carne y les salió mal el asunto de pedir carne a Dios por que murieron muchos por el deseo de la carne, querían otro tipo de cosas, vinieron serpientes y les mordieron. No les salía bien las cosas en el desierto.
Pero Dios les está diciendo “ahora es el tiempo de entrar en la tierra prometida, pero recuerden- ahora es a Josué a quien le esta recordando- nunca se aparte de tu boca este libro de la ley”
Otra versión dice: “repite siempre lo que dice este libro de la ley”
Y la versión 95 dice: “releerás constantemente este libro de la ley”
Todos deseamos que este año 2010 nos vaya bien, que en todas las cosas que emprendamos nos vaya bien. Sé que el mundo secular y lo que están hablando es todo lo contrario: Un año de dificultades, un año en que los precios suben y bajan, políticamente va a haber cambios en el país, pero la palabra de Dios dice que si nosotros nos mantenemos guardando su palabra, guardando sus mandamientos, nos va a ir bien.
Dios les está hablando en Deuteronomio capítulo 8:7 al pueblo de Israel que la tierra donde van a entrar es buena tierra es tierra de aguas en abundancia, Dios les dice hay fuentes, arroyos, manantiales que brotan de la tierra. También les dice que es una tierra de trigo, cebada, de vides, higueras, granados, olivos, aceite y miel, donde no hay escases, donde no le hará falta nada en ella. Dice la biblia que las piedras en esa tierra es de hierro y de cobre y al final del versículo dice: Comerás te saciaras y bendecirás al Rey, al Señor a Jehová por todo lo bueno que Él te habrá dado, es una tierra preciosa.
El pueblo de Israel no cumplió el pacto que había hecho Dios con ellos. En Jeremías 11:10 dice: “se han vuelto a las maldades de sus primeros padres, los cuales, se fueron tras los dioses ajenos para servirles y no quisieron escuchar mis palabras, la casa de Israel y la casa de Judá invalidaron mi pacto el cual Yo había concertado con sus padres”
Olvidaron la ley, el pacto con Dios, se olvidaron de guardar sus mandamientos y su palabra, se fueron tras otros dioses y la biblia dice que, en el libro de Josué casi al final o al principio, dice que Dios ya sabía lo que el pueble de Israel iba a hacer, dejarle a Él. Todo esto transcurre en el antiguo testamento. Dios siempre quiso venir para ayudarle, para ser aquel que les provee, que les sana, que les libera. Pero el pueblo de Israel haciendo una cosa: Olvidándose de Él, de su palabra y de sus mandamientos.
Es muy fácil que nos olvidemos de Dios cuando entramos en la prosperidad por la misma provisión que hay sobre nuestra vida. Pero a biblia dice que si queremos que las cosas nos sigan yendo bien lo único que tenemos que hacer es que este libro de la ley este en nuestro corazón, en nuestra mente y en nuestra boca.
En Jeremías 31: 31 empezando desde el verso 27 dice: Jer 31:27 "Vienen días, dice Jehová, en que sembraré la casa de Israel y la casa de Judá de simiente de hombre y de simiente de animal.
Jer 31:28 Y así como tuve cuidado de ellos para arrancar y derribar, para trastornar, perder y afligir, tendré cuidado [23] de ellos para edificar y plantar, [24] dice Jehová.
Jer 31:29 En aquellos días no dirán más: “Los padres comieron las uvas agrias y a los hijos les da dentera",
Jer 31:30 sino que cada cual morirá por su propia maldad; a todo aquel que coma uvas agrias le dará dentera. [25]
Jer 31:31 "Vienen días, dice Jehová, en los cuales haré un nuevo pacto [26] con la casa de Israel y con la casa de Judá. [27]
Jer 31:32 No como el pacto que hice con sus padres el día en que tomé su mano para sacarlos de la tierra de Egipto; porque ellos invalidaron mi pacto, [28] aunque fui yo un marido para ellos, dice Jehová.
Jer 31:33 Pero este es el pacto que haré con la casa de Israel después de aquellos días, dice Jehová: Pondré mi ley en su mente y la escribiré en su corazón; [29] yo seré su Dios, y ellos serán mi pueblo. [30]
Jer 31:34 Y no enseñará más ninguno a su prójimo, ni ninguno a su hermano, diciendo: "Conoce a Jehová",[31] porque todos me conocerán, desde el más pequeño de ellos hasta el más grande, dice Jehová.[32] Porque perdonaré la maldad de ellos y no me acordaré más de su pecado.[33]
Dice la palabra: Voy a hacer un nuevo pacto.
Dentro de este nuevo pacto estamos incluidos tú y yo. Aunque no somos de la simiente de Israel directamente, pero espiritualmente estamos considerados dentro de esa simiente, entonces Dios dice, el pacto antiguo yo les ordené y les pedí que el libro de la ley no faltara de su corazón, ni de su bica, ni de sus pensamientos, sin embargo, era algo donde se requería un esfuerzo humano y todo esfuerzo humano con el propósito de llegar a Dios siempre va a fracasar. Así que Dios mismo les está dando una salida al decir: en el antiguo pacto yo les di la ley y en la ley les pedí que nunca les faltara ésta de la boca y de su corazón. Que la ley siempre estuviera presente. En el pacto nuevo, dice la palabra, que Él va a escribir la ley en nuestra mente y la va a poner en nuestro corazón, por lo tanto, ya no podremos escapar de ella. Dios no está esperando que le agrademos con nuestras fuerzas, Él está esperando que le agrademos por que Él ha derramado la vida de su hijo por nosotros y lo único que ve en nuestras vidas es la sangre cubriéndonos. Así que cuando caemos, no viene la culpa ni el juicio, viene el espíritu santo a recordarnos la palabra.
Nosotros le decimos A Dios que nosotros no le queremos fallar, pero cuando viene la escasez y las dificultades se rompen esas palabras por que lo hacemos por nuestras propias fuerzas, pero Dios tiene sus ojos puestos en nosotros y si esa ley grabada en tu corazón y en tu mente le puede dar salida a través de tu boca. Dice la biblia: “te va a guardar, te va a ayudar y va a hacer que tu camino sea prosperado”. Todas las cosas te van a salir bien.
1Co 11:23 [18] Yo recibí del Señor lo que también os he enseñado: Que el Señor Jesús, la noche que fue entregado, tomó pan;
1Co 11:24 y habiendo dado gracias, lo partió, y dijo: “Tomad, comed; esto es mi cuerpo [19] que por vosotros es partido; haced esto en memoria de mí".
1Co 11:25 Asimismo tomó también la copa, después de haber cenado, diciendo: “Esta copa es el nuevo pacto [20] en mi sangre; [21] haced esto todas las veces que la bebáis, en memoria de mí".
1Co 11:26 Así pues, todas las veces que comáis este pan y bebáis esta copa, la muerte del Señor anunciáis hasta que él venga. [22]
Jesús se refería a este pacto. Él estaba enseñando que el pan era su propio cuerpo. El nuevo pacto tenía que ver con comer a Jesús. Muchos se fueron de ese lugar porque no entendieron, pero el pan simbolizaba su cuerpo, la palabra... la ley en nuestra mente, la ley en nuestro corazón.
Rom 10:8 Pero ¿qué dice?: “Cerca de ti está la palabra, en tu boca y en tu corazón". [4] Esta es la palabra de fe que predicamos:
Rom 10:9 Si confiesas con tu boca que Jesús es el Señor [5] y crees en tu corazón que Dios lo levantó de entre los muertos, serás salvo, [6]
Rom 10:10 porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación.
Dios le decía a moisés en Deuteronomio capitulo 30: predicar la palabra no es gravoso, no es difícil, no es algo que no se pueda hacer, cumplir. Es más fácil guardar nuestra mente y nuestro cuerpo, guardarnos.
En el libro de hebreos decía que era sombra y figura de lo que había de venir, es decir, todas las cosas que se hablaron en el antiguo testamento apuntaban a Jesús tenían que ver con Jesús, todo tenía que ver con Jesús. En este tiempo Dios no nos está dando una tierra física, sino una espiritual en Jesús. Cuando nos habla de entrara en un reposo, en la tierra prometida, nos habla de reposar en Jesús.
En hebreos 10 dice:
Heb 10:18 pues donde hay remisión de estos, no hay más ofrenda por el pecado.
Heb 10:19 [9] Así que, hermanos, tenemos libertad [10] para entrar en el Lugar santísimo por la sangre de Jesucristo, [11]
Heb 10:20 por el camino nuevo y vivo que él nos abrió a través del velo, [12] esto es, de su carne. [13]
Heb 10:21 También tenemos un gran sacerdote sobre la casa de Dios. [14]
Heb 10:22 Acerquémonos, pues, con corazón sincero, en plena certidumbre de fe, [15] purificados los corazones de mala conciencia y lavados los cuerpos con agua pura. [16]
Heb 10:23 Mantengamos firme, sin fluctuar, la profesión de nuestra esperanza, porque fiel es el que prometió.
Heb 10:24 Y considerémonos unos a otros para estimularnos al amor y a las buenas obras,
Heb 10:25 no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día [17] se acerca.
Es decir, en Jesús nosotros tenemos una tierra. Él es la vida, el camino, la verdad. Cuando el habita en nosotros es cuando tenemos vida en abundancia. La palabra es Jesús y dice la biblia que Jesús es la palabra. Si todas las cosas nos salen bien es la consecuencia de que Jesús vive en nosotros y si vive dentro de nosotros ya no tenemos que hacer nada porque la palabra mora en nuestros corazones. Solo tenemos que dejar que salga de nuestra boca y creer.
Este año es de bendición, de cosecha, sin embargo, no debemos volver atrás.
Gén 26:1 En aquel tiempo hubo hambre en la tierra --además de la primera que hubo en los días de Abraham--, [1] y se fue Isaac a Gerar, adonde estaba Abimelec, rey de los filisteos. [2]
Gén 26:2 Allí se le apareció Jehová, y le dijo: “No desciendas a Egipto; habita en la tierra que yo te diré.
Gén 26:3 Habita como forastero en esta tierra. Yo estaré contigo [3] y te bendeciré, porque a ti y a tu descendencia daré todas estas tierras y confirmaré el juramento que hice a Abraham, tu padre.
Gén 26:12 Sembró Isaac en aquella tierra, y cosechó aquel año el ciento por uno; y lo bendijo Jehová.
Gén 26:13 Se enriqueció y fue prosperado, y se engrandeció hasta hacerse muy poderoso.
Gén 26:14 Poseía hato de ovejas, hato de vacas y mucha servidumbre; y los filisteos le tuvieron envidia.
Sembrar tiene que ver con promesa, con fe, tomar algo que tienes y dejarlo ir el tiempo que Dios quiera. Cuando tú siembras en buena tierra, recibes buena cosecha.
Gén 26:18 Volvió Isaac a abrir los pozos de agua que habían sido abiertos en los días de Abraham, su padre, y que los filisteos habían cegado después de la muerte de Abraham; y los llamó por los nombres que su padre los había llamado.
Gén 26:19 Pero cuando los siervos de Isaac cavaron en el valle y hallaron allí un pozo de aguas vivas,
Gén 26:20 los pastores de Gerar riñeron con los pastores de Isaac, diciendo: “El agua es nuestra". Por eso, al pozo le puso por nombre "Esek", porque se habían peleado por él.
Gén 26:21 Después abrieron otro pozo y también riñeron por causa de él, y le puso por nombre "Sitna".
Gén 26:22 Se apartó de allí y abrió otro pozo, y ya no riñeron por él; le puso por nombre Rehobot, [8] y dijo: “Ahora Jehová nos ha prosperado y fructificaremos en la tierra".
1.- Isaac no volvió atrás.
2.- Isaac sembró.
3.- Isaac abrió pozos.
Abrir pozos tiene que ver con trabajo, significa tener esfuerzo, trabajar con la palabra que te han dado. Si no hay trabajo no hay bendición. Después de todo esto Isaac fue prosperado.
Cuando hay trabajo, cuando crees en la palabra, cuando tú caminas en relación a ella Dios abre las puertas para tu vida.
Isaac abrió un pozo y riñeron con él más de una vez y pudo haber olvidado todo, sin embargo, tuvo perseverancia y abrió el tercer pozo y no más vinieron sus enemigos para quitárselo. Abrir pozos significa perseverar.
Este año será de provisión y de bendición para aquellos que creen, perseveran y declaran la palabra, porque dice la biblia que con la boca se confiesa para salvación.
Por Eduardo Báez